Vuelos en Ecuador no logran recuperar las frecuencias de antes de la pandemia

El arranque de este 2021 anticipa un escenario complicado. En enero se movilizó en Guayaquil el 66,75% de pasajeros menos que en el mismo mes del 2020.

A casi un año de la emergencia sanitaria por el coronavirus, que llevó a suspender los vuelos comerciales en Ecuador por unos tres meses, las frecuencias aéreas no logran llegar a los niveles prepandemia y las aerolíneas siguen ajustando sus operaciones.

Las frecuencias oscilan entre el 20% y 50% de lo que se tenía antes de la emergencia sanitaria. Además, hay vuelos internacionales a Europa que operan con restricciones por las políticas de cada país.

Con una recuperación del tráfico de pasajeros que marcha más lento de lo previsto, las aerolíneas siguen achicando sus plantillas, mantienen suspendidas rutas o limitadas frecuencias en un intento por sostenerse en un mercado contraído.

Latam Ecuador ha recortado personal que laboraba en aeropuertos y ha decidido ‘externalizar’ las operaciones de servicio al pasajero a través de empresas certificadas. La firma ha indicado que aún cuando ve signos positivos hacia la recuperación, la operación sigue sin superar el 50% en relación con la época prepandemia. Estima un escenario igual de lento para los próximos meses.

La aerolínea ha declinado realizar comentarios más allá de un comunicado en el que especifica que intenta que los proveedores externos incorporen a sus nóminas a la gran mayoría de los funcionarios que dejan la compañía.

Marcos Subía, presidente de la Asociación de Representantes de Líneas Aéreas en Ecuador, sostiene que la búsqueda de proveedores externos para ocuparse de algunos servicios como lo está realizando Latam es una figura no solo usada en Ecuador, sino en otros países.

El dirigente gremial indica que la falta de una vacunación generalizada, los requisitos y las restricciones de viajes que tienen algunos países inciden para que la industria aérea aún no pueda despegar. “Es complicado una recuperación mientras sigan existiendo esos factores”, dice Subía.

En Ecuador se estima que la pandemia puso en riesgo 5.000 plazas de empleo de los 12.500 empleos directos que generaba la industria. Una de las aerolíneas que sucumbieron en medio de la crisis sanitaria fue Tame, que está en proceso de liquidación. Solo Tame, que ya arrastraba problemas económicos, tenía más de 1.000 empleados, de los cuales cerca de un centenar permanece resolviendo asuntos de la liquidación.

Avianca, otra de las aerolíneas que compiten en el mercado nacional, tampoco ha logrado recuperar todas las frecuencias que tenía antes de la pandemia. Desde el año pasado, por ejemplo, los vuelos con itinerario regular entre Quito y Coca están suspendidos.

La compañía refiere que está trabajando en la reactivación de esta ruta de acuerdo con la recuperación de la demanda, la cual estima para el primer semestre del 2021.

Otros itinerarios hacia las islas Galápagos continúan operando, pero con menos frecuencias. Ese es un destino que no ha escapado a la reducción de pasajeros, especialmente extranjeros. A fines de enero, Avianca tenía tres frecuencias semanales a las islas, que representaban el 20% de la oferta que mantenía antes de la pandemia.

La compañía opera las rutas Quito-Guayaquil-Quito, Quito-Manta-Quito, Quito-Guayaquil-San Cristóbal-Guayaquil-Quito, Quito-Guayaquil-Galápagos-Guayaquil-Quito.

“Al momento se ve una mayor recuperación en las rutas domésticas en donde se ha llegado a tener ocupaciones de aproximadamente 70 % en la ruta Quito-Guayaquil, que es la de mayor demanda”, refiere Avianca.

En los principales aeropuertos ecuatorianos se indica que los destinos a Estados Unidos han respondido mejor hacia una recuperación, pero otros como España y Holanda están con limitantes por las políticas de restricción que tienen esos países.

KLM, por ejemplo, solo trae pasajeros desde los Países Bajos, pero sale únicamente con carga desde Ecuador debido a que los ciudadanos de Sudamérica no pueden entrar a ese territorio.

Las cifras de los aeropuertos revelan que desde junio del 2020, mes el que se reabrieron las operaciones aéreas, el tráfico de pasajeros fue creciendo paulatinamente, pero no a los niveles del 2019.

El aeropuerto de Guayaquil terminó el 2020 con 1′389.328 pasajeros (nacionales e internacionales), una cifra muy distante de los 3′970.573 que movilizó en el 2019, según cifras de la Airports Council International, ACI-LAC.

El arranque de este 2021 anticipa un escenario complicado, pues en enero se movilizaron en Guayaquil 113.990 pasajeros (nacionales y extranjeros), el 66,75% menos frente a los 342.843 pasajeros del mismo mes del 2020.

Y esa en una realidad global, pues IATA, organismo que aglutina a las principales aerolíneas del mundo, anunció ayer que la crisis del sector se profundizó en enero, ya que el tráfico internacional se desplomó el 86% en el mes en comparación con los niveles anteriores a la crisis, mientras que el tráfico aéreo nacional disminuyó el 47%. 



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