Veinte empresas en Ecuador trabajan bajo modelo B, que involucra el bienestar social y soluciones ambientales

La idea del sistema es construir una nueva economía con estos parámetros

Con un planeta que requiere de acciones conjuntas para reducir el impacto ambiental y consumidores que están tomando más conciencia sobre esta problemática, las empresas se enfrentan a nuevos desafíos para tratar de que sus negocios puedan incorporar bienestar social y soluciones en materia ambiental.

Esta es una de las ideas que se abordaron en el primer encuentro internacional Mejores empresas para el mundo, en el que se expuso el modelo B, un sistema que está tomando fuerza a nivel empresarial para tratar de empujar cambios.

La idea del sistema B es construir una nueva economía en la que el éxito y los beneficios financieros de una empresa incorporen bienestar social y ambiental, con compromisos y mediciones.

José Ignacio Morejón, cofundador y director ejecutivo del sistema B Ecuador, indicó que a nivel global hay 4.000 empresas que han asumido el compromiso B, de las cuales 700 son de 14 países de América Latina. En Ecuador, 20 compañías se han alineado a este sistema que se certifica.

“Son cada vez más las empresas que buscan medir sus impactos sociales y ambientales, no son empresas perfectas, pero asumen un compromiso de mejora continua”, dijo Morejón.

La exministra del Ambiente, Yolanda Kakabadse, quien participó del encuentro y está involucrada en el movimiento B, indicó que el planeta está en una situación de emergencia y hay la necesidad de encontrar respuestas conjuntas, en las que exista una participación de todos.

“Hacernos B o caminar por el camino B quiere decir que en todo lo que se realice en lo personal, familiar, en el ámbito empresarial, tenemos que pensar en los otros. No pensar en el bienestar de mi propio beneficio, sino que los demás también merecen tener condiciones racionales para una vida digna. Debemos preguntarnos qué hacemos y qué más podemos hacer”, afirmó Kakabadse.

La sede de la empresa Patagonia incorpora paneles solares como fuente de energía.

David Lamka, cofundador de la empresa Beyond y couch profesional de liderazgo, consideró que el mundo atraviesa por un momento histórico en el que se necesita que las empresas no solo se enfoquen en la transformación digital, sino en el propósito.

Él cree que hay empresas tradicionales y familiares que saben hacer negocios, pero han perdido su propósito y del porqué existen sus empresas. “Los consumidores quieren relacionarse de otra manera con las empresas. Los clientes valoran más una empresa consciente y sostenible”, aseveró Lamka.

Álex Perry, gerente de Patagonia para América Latina, invitado al encuentro virtual, dijo que ninguna compañía puede cambiar el problema del cambio climático por sí sola, pero todos pueden aportar.

El ejecutivo expuso casos de cómo esa empresa que elabora prendas se involucra con la comunidad y organizaciones ambientales. Dijo que trabajan con comunidades pesqueras para fabricar prendas a partir de redes en desuso.

Perry recomendó que las empresas conozcan el impacto que producen y tratar de reducirlo. “Es imposible tener un plan para mejorar la sostenibilidad sino se sabe cuál es tu impacto actual”, afirmó.

Además, el empresario recomendó invertir en la gente y en las comunidades que rodean al negocio.

Juan Pablo Grijalva, gerente de El Ordeño, empresa que opera bajo los compromisos del modelo B, explicó la forma en la que han involucrando a los pequeños productores de leche y su enfoque en crear productos sostenibles.

El empresario expuso sobre la necesidad de que las empresas dejen un legado y contagien a sus consumidores de tener una mentalidad B, es decir, que tomen más conciencia sobre el bienestar social y ambiental.

Uno de los retos que planteó Grijalva es que los productos sostenibles puedan estar al alcance de todos. “No necesariamente los productos sostenibles deben ser los más caros, sino que el esfuerzo llegue a todos”, refirió.



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