Pandemia activó la ayuda de empresas ecuatorianas

Desde donación de productos de líneas propias hasta alianzas estratégicas para sumar alimentos y artículos de bioseguridad desplegaron las compañías.

Sin duda, ante la emergencia sanitaria, la reacción de las empresas fue muy ágil, a decir de Evangelina Gómez Durañona, directora ejecutiva de Ceres, Responsabilidad Social & Sostenibilidad Ecuador, “inclusive en muchos casos más rápido que el Estado”, comenta.

Según información levantada por esta entidad, el 91% de las empresas miembros de Ceres ha desarrollado algún aporte, proyecto o iniciativa durante la pandemia.

Acciones que realizaron las empresas

La primera labor empresarial fue precautelar la salud de sus colaboradores, clientes y cadena de valor. Luego desarrollaron donaciones de kits de alimentos, de higiene, creación de fondos (fideicomisos) para apoyo solidario, entre otros, enumera Evangelina Gómez.

Luis Reyes Portocarrero, gerente general de Tía, explica que la cadena formó parte del programa de asistencia alimentaria Unidos Alimentamos Más Personas, que trabajó en conjunto con el Banco de Alimentos Diakonía y que tuvo el apoyo de varias empresas públicas, privadas y cientos de personas solidarias.

“Comenzamos de inmediato canalizando la ayuda necesaria, con recursos propios, en campañas con nuestros colaboradores, quienes también se sumaron a esta noble causa”, señala Luis Reyes.

Otros donativos proporcionados por la empresa privada fueron los equipamientos y productos de bioseguridad para el sistema de salud y gobiernos locales, pruebas para detectar el virus, etcétera.

Fue así como Corporación Azende decidió modificar su estrategia de producción para dotar a la ciudadanía de elementos indispensables para la desinfección, como el alcohol antiséptico y el ácido hipocloroso, identificadas con las marcas Alcomacx e Hypomacx.

La entrega de 38.700 y 20.500 litros, respectivamente, además de 400.000 litros de agua y jugos Vivant a instituciones públicas que trabajaron en primera línea comenzó a las dos semanas de inicio del confinamiento.

Juan Carlos Crespo, presidente ejecutivo de Corporación Azende, menciona que su producción se mantiene.

En tanto, algunos sectores industriales aportaron al mantenimiento y recuperación de operatividad de respiradores mecánicos, como en el caso de Kia Motors, que se sumó con el ensamblaje, materiales y costos en general de respiradores artificiales 100% eléctricos para su revisión, aprobación y uso por parte del Ministerio de Salud Pública.

Guayaquil resultó la primera ciudad más afectada, por lo que la ayuda se destinó en un inicio a esta urbe, como en el caso de La Fabril, que distribuyó ahí el 50% de sus donaciones, asimismo los implementos de seguridad para las más de 600 personas que componen su fuerza laboral.

Además estuvieron presentes en campañas como Ponte el delantal, para apoyar a restaurantes durante la pandemia; y el Programa Abastecimiento Sostenible Ecuador, para ofrecer a las familias ecuatorianas las herramientas necesarias para abastecer sus hogares.

Para Gómez, directora ejecutiva de Ceres, esta crisis ha fortalecido la convicción de que la salud y seguridad es el pilar fundamental de todas las operaciones empresariales, “nos ha mostrado la capacidad de reinventarnos con rapidez”, expresa.



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