Exportadores piden al Gobierno eliminar el ISD de los costos logísticos y que se cumpla con el ‘drawback’

El Drawback fue implementado en el 2015, pero luego fue descontinuado hasta ser incluido en el 2019 en la Ley de Simplificación y Progresividad Tributaria

Pese a que las exportaciones no petroleras muestran un crecimiento del 12 % en el primer semestre de este año, hay preocupación en el sector exportador por el casi nulo crecimiento en los productos tradicionales, como el banano, cacao y otros; ya que el buen desempeño del 2021 se apalanca más en los productos no tradicionales, como las frutas y enlatados, que alcanzaron un alza de alrededor del 20 %, en promedio.

Así lo analizó este miércoles Felipe Ribadeneira, presidente ejecutivo de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), durante un conversatorio con medios de comunicación en Guayaquil.

Sobre las causas del bajón de los productos tradicionales, explicó que se debe a la disminución de la capacidad de consumo en los hogares a nivel mundial, lo que ha generado una guerra de precios que obliga a los productos a ser lo más competitivo posible, porque los precios de esa canasta los fija el mercado internacional a través de la oferta y la demanda.

En el caso del banano, Richard Salazar, presidente de la Asociación de Comercialización y Exportación de Banano (Acorbenec), indicó que en el caso del banano han tenido una reducción del 4,6 % en las exportaciones en este primer semestre debido a factores climáticos, pero también a incrementos en costos y gastos de exportación como cartones y plásticos.

Al respecto, Ribadeneira confirmó que hay un incremento importante de los costos logísticos, por lo que indicó que es importante que el Gobierno avance en una segunda etapa de regulaciones arancelarias en las que se incorporen más materias primas e insumos que ayuden a producir en el Ecuador.

Señaló que hay más de 600 partidas arancelarias que todavía se pueden revisar y existen unas 180 que no fueron tomadas en consideración en la primera regulación y tienen aranceles que promedian el 90 %. “Nosotros no podemos trasladar esos costos internos a los precios de nuestros productos, porque tenemos competencias”, mencionó el dirigente, quien aseguró que ha visto con “mucho agrado” la exoneración del impuesto a la salida de divisas (ISD) a los vuelos, pero indicó que “ya es momento de un salto adicional en temas logísticos que afectan al sector exportador”.

Se refirió en concreto a retirar el ISD a la parte logística: fletes, seguros y sobre todo los fletes navieros, donde hay costos que restan competitividad. Añadió que el sector exportador paga alrededor de $ 500 millones en aranceles de bienes de capital e impuesto a la salida de divisas.

“No vemos ese sacrificio fiscal que se pueda hacer en una disminución del ISD que ayudaría al incremento de las exportaciones no petroleras”, manifestó Ribadeneira, quien puntualizó que le generó preocupación que en la proforma presentada por el Ministerio de Finanzas a la Asamblea Nacional, por ejemplo, no se hayan incluido aspectos tan necesarios como el drawback (devolución automática de impuestos) “que está en una ley establecida, tiene un mecanismo, pero no existe un presupuesto”.

El mecanismo consta en la Ley de Simplificación y Progresividad Tributaria, publicada el 31 de diciembre de 2019 mediante el Primer Suplemento al Registro Oficial n.° 111, y en vigencia desde el 1 de enero de 2020.

Sin embargo, el mecanismo ya había sido presentado en junio del 2015 y según el gobierno de la época (de Rafael Correa) se tenía previsto entregar en 12 meses $ 250 millones a los exportadores.

Esto, después de que en marzo de ese año el Comité de Comercio Exterior (Comex) aprobó los porcentajes de entre 2 % y 5 % de devolución de impuestos para los exportadores de bienes no tradicionales como flores, banano, atún, cacao, brócoli, café, entre otros.

Para octubre del 2017, Fedexpor, a través de su presidente, Daniel Legarda, hoy viceministro de Comercio Exterior, aseguró que el Gobierno debía al sector exportador más de $ 100 millones por el drawback, generado en el 2015, año en el que estuvo activo el mecanismo.

Sin embargo, al ser consultado por Diario EL UNIVERSO, Ribadeneira aseguró este martes que “no existe una deuda, la deuda existe en la reglamentación, en la falta de cumplimiento en la ley” e indicó que el sector exportador busca que se establezca y se analice esta reglamentación para que el Estado cumpla con lo establecido en la legislación ecuatoriana.

Mientras, otro de los anuncios que realizó el sector fue la reactivación del PremioExport, luego de que no se desarrollara en el 2020 por la pandemia del COVID-19. Este año, la décima primera edición se llevará a cabo el jueves 25 de noviembre.

Xavier Rosero, vicepresidente de Fedexpor, indicó que la postulación no tiene costo, podrán participar las empresas exportadoras de bienes y servicios que operen en el Ecuador. Estas se receptarán hasta el viernes 15 de octubre del año en curso. Las condiciones y requisitos para participar, así como los criterios de calificación, están disponibles en www.premioexpor.com.

Además, en esta edición Rosero dijo que quieren valorar la capacidad resiliente de las empresas exportadoras para adaptarse a esta nueva realidad en un mercado más exigente, por lo que habrá nuevos reconocimientos como Generación y sostenibilidad del empleo, Líder en diversificación de mercados, Líder en diversificación de productos, Responsabilidad social exportadora, entre otros.



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